Protocolo de Montreal, un ambiente sostenible y sin contaminantes

Protocolo de Montreal, un ambiente sostenible y sin contaminantes

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El Protocolo de Montreal es un acuerdo ambiental internacional que logró la ratificación universal para proteger la capa de ozono de la tierra, con la meta de eliminar el uso de sustancias que agotan la capa de ozono (SAO). Guatemala formó parte de los países que firmaron dicho acuerdo en 1989.

De otro modo, aumentaría el riesgo de que altos niveles de radiación ultravioleta penetren en la tierra, lo que daría lugar a una mayor incidencia de cáncer de piel y cataratas oculares, afectaría los sistemas inmunológicos y tendría efectos negativos en las cuencas hidrográficas, las tierras agrícolas y los bosques.

Desde su adopción, en 1987 y a partir de finales de 2014, se ha eliminado con éxito más del 98% de las SAO controladas a nivel mundial, lo que ha ayudado a revertir los daños a la capa de ozono. Un beneficio colateral muy importante es que, durante el período 1989-2013, se han reducido las emisiones acumuladas de CO2 en 135 millones de toneladas.

El Protocolo de Montreal, entró en vigor el 1 de enero de 1989 y Guatemala se adhirió el 7 de noviembre de 1989, por lo que adquirió también estos compromisos para eliminar las sustancias que agotan la Capa de Ozono (SAO), desde entonces también ha conocido cuatro de las cinco enmiendas que se le han realizado al Protocolo de Montreal.

La Quinta Enmienda, como es conocido el acuerdo de Kigali fue firmado el 15 de octubre de 2016, como un compromiso gradual de los países para continuar con la reducción del uso de hidrofluorocarbonos (HFC), los cuales son utilizados en el mercado para equipos de refrigeración y aires acondicionados.

Guatemala, a través del Congreso, puede ratificar la nueva enmienda. El Organismo Legislativo, a través de la Comisión de Relaciones Exteriores dictaminó favorable el pasado 13 de abril, la iniciativa 5593 que aprueba la enmienda del Protocolo de Montreal.

CRONOLOGÍA PARA SU RATIFICACIÓN

El Pleno del Congreso conoció el 3 de septiembre de 2020 la iniciativa 5593 presentada por el Organismo Ejecutivo, que contempla la Enmienda de Kigali, la cual ha sido debatida por la Comisión de Relaciones Exteriores en varias sesiones de trabajo y recibió dictamen favorable para ser discutida por la IX Legislatura.

El congresista Manuel Conde, presidente de la Sala Legislativa, expresó que, con la ratificación de esta enmienda el país se beneficiará con apoyo económico y técnico por parte del Fondo Multilateral de Medio Ambiente, lo que traerá desarrollo para todo el país y no sólo para unos cuantos.

BENEFICIOS PARA GUATEMALA

Nuestro país es tomado en cuenta en el Artículo 5 del protocolo de Montreal, como un país en situación especial de desarrollo, lo que le permite acceder a incentivos especiales al ratificar la Enmienda de Kigali.

El mecanismo financiero, en el artículo 10, establece el apoyo con cooperación financiera y técnica, incluida la transparencia de tecnología para alternativas que reduzcan los HFC.

Asimismo, 16 países, entre Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia y 19 organizaciones privadas donantes, se comprometieron a apoyar con hasta US$80 millones en ayuda para el grupo de países en vías de desarrollo, de la cual Guatemala es parte.

Guatemala también contraerá compromisos al momento de aprobarse la iniciativa 5593, con la ratificación de la Enmienda de Kigali, una de ellas es la responsabilidad de disminuir la producción y el consumo de los HFC.

El país también se compromete a regirse bajo los calendarios y tiempos estimados por el Protocolo de Montreal, para la reducción de las sustancias que agotan la capa de ozono. Nuestra Nación también estará en constante evaluación del consumo, producción, importación y exportación de productos que contengan  sustancias de HCFC, HFC, CFC, entre otros.

También como parte de lo acordado, se exige la destrucción de emisores de HFC-23, en la medida de lo posible, mediante el uso de tecnología aprobada por las partes.

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