“Necesitamos comer y estudiar” expresa hijo de minero a la CSJ

“Necesitamos comer y estudiar” expresa hijo de minero a la CSJ

La paralización de operaciones de Minera San Rafael significa el desempleo para 17 mil personas

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El sustento de una familia depende del trabajo del jefe del hogar en la mayoría de los casos. Y quienes mejor lo saben son los pequeños de la casa, porque día a día preguntan en dónde está mi papá y la respuesta de la madre es: trabajando para poder comer.

Por ello, cuando un chiquillo como David Antonio, pide que no dejen sin trabajo a su padre, un minero oriundo de San Rafael Las Flores, para que él pueda estudiar y su familia comer, no deja de ser conmovedor.

¿Pero por qué un niño pide que no le quiten el trabajo a su padre?

Pues porque escucha las conversaciones que sus padres tienen y así sabe que su papi le cuenta a su esposa que la gente que está en contra de la industria minera, quiere que cierren la Minera San Rafael y con ello, se acaba el sustento que hoy tienen.

David Antonio, en su inocencia, no sabe que como su padre, otras 17 mil personas corren el mismo riesgo, porque en la Corte Suprema de Justicia se ha interpuesto un amparo de parte del Centro de Acción Legal Ambiental y Social de Guatemala (Calas), el que pide el cierre de la empresa Minera San Rafael.

Este amparo, el cual en su resolución provisional podría ordenar el cierre de operaciones temporal de la mina y con ello llevar al desempleo a 17 mil personas, sindica al Ministerio de Energía y Minas por discriminación contra el pueblo Xinca, población indígena que según diversos estudios antropológicos, vive en poblados del departamento de Santa Rosa, pero que en San Rafael Las Flores no están asentados.

David Antonio ni siquiera los conoce, él sabe de los mayas, por diversas referencias, pero no de los Xincas. Y conoce de esto, porque como muchos otros niños, puede asistir a la escuela y si recuerda que, para llegar a ella, antes caminaba por calles de tierra y hoy lo hace con la seguridad que brindan las aceras.

Porque desde que llegó Minera San Rafael, el pueblo de casas de adobe, con drenajes a flor de tierra cambió. David Antonio no entiende por qué, solo ve que San Rafael Las Flores está más bonito y que hay nuevas tiendas, nuevas casas, que son producto del crecimiento económico gracias al comercio y demanda de servicios que hay, producto de Minera San Rafael.

Si David Antonio y sus pequeños compañeros, amigos de la escuela, pueden caminar tranquilos por las calles de San Rafael Las Flores, se debe a que en el pueblo se vive un ambiente de tranquilidad y seguridad, el cual hoy se encuentra amenazado por la oposición a la industria extractiva.

En manos de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia se encuentra el futuro de un pueblo que ha salido de la miseria, que hoy tiene vida digna, porque el cierre de operaciones de Minera San Rafael, significará, sepultar el desarrollo de San Rafael Las Flores.