Inversionistas de Oxec demandarán al Estado y a funcionarios judiciales

Inversionistas de Oxec demandarán al Estado y a funcionarios judiciales

Abogado de empresa indica que actuarán por la vía del arbitraje internacional, medida contemplada en los diferentes Tratados de Libre Comercio suscritos por Guatemala.

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Luego de 65 días de estar suspendido el proyecto Oxec, 1,200 empleados despedidos, disminuido el apoyo a los proyectos de salud y las cuantiosas pérdidas que no se han cuantificado, los inversionistas de dicho proyecto se aprestan a demandar al Estado Guatemalteco y a funcionarios judiciales.

Así lo afirmaron en conferencia de prensa el abogado de la empresa, José Quezada, y la directora de los Programas de Sostenibilidad, Valeria Prado.

Quezada indicó que la demanda se hará por la vía del arbitraje contemplada en diferentes tratados de libre comercio (TLC) que el país ha suscrito, y que los inversionistas, extranjeros o nacionales de empresas con domicilios en el extranjero, se ampararán al TLC que les corresponda.

Oxec es un proyecto que generaría 86 megavatios de energía eléctrica a la red nacional y en el cual se han invertido 300 millones de dólares (unos Q2,250 millones)

El monto inicial de la demanda será equivalente a las pérdidas sufridas, las que están evaluando, y la demanda puede ampliarse a los funcionarios del Estado, como los magistrados de las cortes Suprema de justicia y de Constitucionalidad, al amparo del artículo 155 de la Constitución y al 77 de la Ley de Amparo.

El constitucional se refiere a la responsabilidad por infracción a la ley y dice: “Cuando un dignatario, funcionario o trabajador del Estado, en el ejercicio de su cargo, infrinja la ley en perjuicio de particulares, el Estado o la institución estatal a quien sirva, será solidariamente responsable por los daños y perjuicios que se causaren”.

Las causas

Quezada, quien fuera presidente de la CSJ, aseguró que, de acuerdo con el artículo 77, inciso a) de la ley de Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad, consideran que existe un retardo malicioso de parte de la Corte de Constitucionalidad.

“La vista fue el 22 de febrero y cinco días después debieron emitir la sentencia y no ha ocurrido. Esto es retardo malicioso”, señaló Quezada.

Pero no solo se refieren a esto, sino en general, considera que los fallos emitidos que ordenaron la suspensión del proyecto, resolución de un amparo provisional, constituyen al final de cuentas una expropiación indirecta.

Reafirmó que la empresa ha cumplido todos los requerimientos y que el fallo se basa, en todo caso, en una omisión del Estado, porque todo se resume a que el fallo indica que no se realizó la consulta previa a las comunidades, situación que el Ministerio de Energía y Minas (MEM), afirma que si hizo.

El proyecto Oxec se encuentra paralizado.

“La Consulta la hace el Estado, no la empresa, y así lo ha declarado Carmen Moreno, directora regional de la Organización Internacional del Trabajo. Entonces, no es posible detener un proyecto, si la empresa cumplió y, en todo caso, el Estado debe subsanar su falla, no la empresa”, agregó Quezada.

Quezada, quien en la conferencia dio a entender que, si la Corte emitiera su fallo pronto, la demanda podría detenerse, afirmó que se han violado “las garantías constitucionales del empresario” y que la intención no es dañar al Estado, pero las actuaciones de los funcionarios del sistema judicial hacen que el “Estado nos dañe”.

Comunidades afectadas

Con la paralización del proyecto, los efectos se han sentido también en las comunidades aledañas, expresó Prado, quien dijo los empleados afectados son unos 1,600, incluidos los 1,200 que fueron despedidos, aparte del recorte al programa de salud.

“Se atendían a unas 20 mil personas y hoy solamente a 6,500, con el recorte al programa de salud. Si el proyecto continúa detenido, tampoco se atenderá a este último grupo”, aseguró Prado.

También indicó que uno de los principales logros alcanzados había sido la disminución en el área de muertes maternas, que habían llevado a cero, pero que ahora, sin el programa, se teme que de nuevo se incremente.