El crecimiento de la minería es una oportunidad para países en desarrollo

El crecimiento de la minería es una oportunidad para países en desarrollo

A pesar de que las grandes inversiones siguen llegando a países desarrollados, precisamente la mayor diversificación de inversiones ha tenido un efecto importante en los países en desarrollo

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Las nuevas tendencias mundiales demuestran que los paradigmas, en algunos casos válidos, pueden ser ampliamente superados. Uno de ellos es el que la industria minera o aquella basada en la explotación de materias primas, no puede ser motor para el desarrollo.

El Centro de Estudios Económicos – CIEN- demuestra que este paradigma se ha superado, ya que el estudio “Contribución de la Industria Minera al Desarrollo de Guatemala”, presenta cómo ha evolucionado la industria minera.

El efecto del precio

Contrario a lo que se creía hace algunas décadas, los precios no sólo no se han deteriorado, sino que, al contrario, han mostrado períodos de bonanza a lo largo del tiempo.

Durante los últimos años, encontramos un aumento acelerado que los ha llevado a lograr niveles históricos. Pero, no solo han sido las materias primas en general, puesto que los metales han liderado este aumento.

La principal razón es la mayor demanda de estos bienes por parte de los mismos países en vías de desarrollo. En la medida que se han ido industrializando, también incrementó su demanda de bienes primarios, especialmente productos de la minería.

Algunas materias primas como el níquel y el oro, han alcanzado niveles significativamente altos. Por ejemplo, el níquel, después de mantenerse en niveles entre US$5,000 y US$7,000 por tonelada métrica, en 2007 superó los US$50,000.

Para finales del 2008 su precio mostraba niveles más estables, cercanos a los US$10,000. Por otro lado, el precio del oro también ha mostrado una tendencia similar. Históricamente la onza de oro se cotizaba entre US$300 y US$400; en el 2008 superó los US$950.

Diversificación de las inversiones

Como resultado de la mayor demanda de metales y productos mineros en general, las inversiones globales en el sector de minas y canteras siguen al alza.

La inversión extranjera directa en minas y canteras representó, en promedio durante los últimos diez años, US$40 mil millones, aproximadamente el 5% de todos los flujos de inversión a nivel mundial.

Sin embargo, para 2006, ya habían superado los US$90 mil millones. Durante los últimos diez años, el Reino Unido, Canadá e Italia, han invertido al año, en el mundo, un promedio de US$168 mil millones, US$65 mil millones y US$31 mil millones, respectivamente.

Con excepción de China y Chile, los principales inversionistas extranjeros han sido países desarrollados. Aunque relativamente estos montos son pequeños para la inversión extranjera que exportan estos países, para Guatemala ofrecen, en términos absolutos, una oportunidad para atraer inversiones de alto volumen.

Por otro lado, aunque siguen siendo los países desarrollados los principales receptores de inversiones extranjeras dirigidas al sector de minas y canteras, estos destinos cada vez son más diversificados y se incluye un mayor número de países en desarrollo con importantes recepciones de estos recursos.

El país que más capital de origen extranjero recibió durante los últimos diez años fue el Reino Unido con US$155 mil millones, cada año, en promedio.

En el segundo lugar se encuentra Canadá, con US$110 mil millones, seguido por Australia, US$32 mil millones, e Italia con US$22 mil millones.

En los últimos lugares se encuentran los países latinoamericanos como El Salvador, con US$31 millones; Nicaragua, con US$51.5 millones; Honduras, con US$256 millones; y Perú, con US$580 millones. A nivel mundial la última posición es para Botsuana.

A pesar de que las grandes inversiones siguen llegando a los países desarrollados, la mayor diversificación de inversiones es la que ha tenido un efecto importante en los países en desarrollo, ya que se observa un rápido crecimiento de estos sectores en el ámbito del comercio mundial.

Una oportunidad

Aún con una mayor inversión y mayores tasas de crecimiento, el sector de minas y canteras de los países desarrollados representa una proporción pequeña de los mercados mundiales. Como un todo, las exportaciones del sector desde estos países, significan una pequeña porción del mercado mundial, respecto con los países desarrollados y tradicionalmente mineros como Estados Unidos, Canadá o Australia.

Empero, este no es un mercado pequeño, ya que las exportaciones de todos los países durante 2006, representaron US$145 mil millones.

Además, a consecuencia del mayor crecimiento de economías en desarrollo (principalmente India y China), se puede esperar que la demanda de estos productos siga en aumento.

Esto presenta una oportunidad interesante para los países en desarrollo, ya que, al igual que los flujos de inversión, la demanda global está dominada por países desarrollados, pero en la oferta hay una importante participación de los países en desarrollo. Los principales demandantes o importadores de productos de minas y canteras son, con excepción de China e India, los países desarrollados.

Es más, no sólo la mayoría de ellos son importantes oferentes de estos productos, sino que, además, son importantes demandantes.

Por otro lado, entre los países exportadores se encuentra una mayor participación de países en desarrollo, como Chile, Indonesia, Brasil, y Sudáfrica.

Una rápida mirada histórica de muchos de los países desarrollados e industrializados, encontramos que estos basaron su progreso, precisamente, en la industria extractiva, la explotación de minas y canteras.