La industria extractiva y la convivencia con su entorno

La industria extractiva y la convivencia con su entorno

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Derribar mitos sobre la actividad minera es el reto

La explotación minera es una de las actividades industriales que generan mayores oportunidades de crecimiento, en los países en donde se realiza esta actividad generando con ello crecimiento en su entorno.

Se tiene la idea equivocada acerca de que las empresas mineras generan contaminación en sus alrededores, lo que imposibilita que haya una convivencia entre agricultura y comunidades, así como con los recursos hídricos y naturales.

Un ejemplo de una buena convivencia se puede observar en Perú, en donde las compañías han logrado desmitificar ideas erróneas sobre que la minería compite por recursos cómo la tierra y el agua con otras actividades tales como la agricultura.

Según estudios realizados en aquel país, la agricultura tiene un 18% aproximado del territorio, esto sin tomar en cuenta los pastizales, mientras que la minería solamente llega a un 2% del territorio.

De esa cuenta se llega a la conclusión que actividades como la agricultura, tienen más acceso al agua y comparten ese recurso con las empresas mineras que en su mayoría se encuentran ubicadas en zonas altas en donde el acceso a un recurso tan valioso cómo el agua es escaso.

De esa cuenta, las empresas extractivas de minerales han logrado crear proyectos como reservorios de agua y la implementación de riego tecnificado, logrando que la producción de las zonas en las que se practica la actividad minera, haya una diversificación en beneficio de productores y agricultores locales, que en algunos casos poseen ya certificaciones que les permiten exportar sus productos sin riesgo alguno de contaminación.

Por lo general las comunidades que se encuentran ubicadas en los alrededores de proyectos mineros en países como Perú, Chile, Bolivia, Brasil y México, tienen una mejor calidad de vida debido al compromiso que han adquirido las empresas en cuanto a la creación de proyectos de agua, riegos, reforestación, cuidado con el medio ambiente y de crecimiento social, gracias a que los habitantes han tenido la información necesaria sobre los beneficios que los proyectos mineros les aportan.

En Guatemala, antes de la suspensión de sus actividades ordenada por la Corte de Constitucionalidad (CC), la Minera San Rafael (MSR), había generado una serie de proyectos  amigables en su entorno, tanto a nivel social, como con el medio ambiente, la flora y la fauna de San Rafael Las Flores.

Uno de estos aspectos es del buen manejo del agua, que no solo beneficia a la mina, sino también a las comunidades ubicadas alrededor del proyecto.

El 75% del agua que es tratada se destina hacia la naturaleza y el 25% se utiliza en el sistema de recirculación de la planta”, afirma Oscar Esquivel, Intendente de Minas, quien explica que el agua que se utiliza en el proyecto proviene de las cavernas, la cual es tratada y posteriormente liberada hacía la quebrada contigua a la planta de tratamiento.

Proyectos importantes de apoyo social, reforestación y cuidado del medio ambiente se han visto afectados por parte de MSR en Guatemala debido al impasse que existe en la CC al no fijar un plazo determinado para realizar la consulta, que permita el reinicio de labores en el proyecto.

Así también, los mitos y la desinformación que generan grupos ecologistas sobre el tema minero, no han permitido que en el país exista una convivencia pacífica y adecuada en las áreas de influencia de proyectos extractivos.

Campañas educativas e informativas, así como una legislación que garantice que la actividad minera se realice de manera adecuada en el país, logrará que en Guatemala se alcancen los beneficios que han obtenido países que han logrado su desarrollo gracias a la actividad minera.