El simbolismo del jade

El simbolismo del jade

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Karl Taube

En vista de su cercanía con la región olmeca, no es sorprendente que los mayas del Clásico (ca. 250-900 d.C.) compartan muchos conceptos relacionados con el simbolismo del maíz. Como en el caso olmeca, el maíz es un tema capital, no sólo por las muchas representaciones de este que aparecen en pendientes y figurillas de jade, sino también por los gobernantes que personifican a la deidad del maíz vestidos con ricos conjuntos de adornos de jade, que incluyen hachas para cinturón, máscaras, figurillas y faldas de cuentas.

En el arte monumental del Clásico maya, los reyes usaban a menudo placas en forma de hachas, en grupos de tres, que colgaban de sus cinturones. He realizado trabajos experimentales en los que he reproducido cinturones de jade, que emiten sonidos estridentes, casi metálicos, cuando se usan, y que deben haber sido un llamativo componente de las danza y representaciones de la realeza.

Como en el caso de la Placa de Leiden, las hachas para cinturón pueden mostrar incisiones complejas, muy parecidas a las estelas del Clásico maya. Como las olmecas, las hachas del Clásico maya se relacionaban conceptualmente con esas estelas, y en Copán se han identificado epigráficamente como “hachas de piedra”.

En el Clásico maya se creaban espacios sagrados al depositar ofrendas de jade con el simbolismo cuatripartita. En Copán cierto número de ofrendas contienen jades colocados en las cuatro direcciones, con la deidad maya del maíz al centro, lo que recuerda al dios olmeca del maíz con el motivo de la barra y los cuatro puntos, así como las ofrendas de hachas olmecas

Además de Copán, este plano cósmico también se presenta en el entierro de K’inich Janahb Pakal en Palenque, quien aparece como el dios del maíz sobre la tapa de su sarcófago, con sus ancestros reales representados a los lados como árboles que crecen con frutos. Cinco jades fueron colocados sobre el cuerpo del gran rey, cuatro en manos y pies y un quinto sobre el vientre (fig. 5c). Como en el caso del jade inciso del río Pesquero, este jade central muestra la cabeza del dios del maíz maya, aquí con la parte inferior representando un hocico de cocodrilo, y por consiguiente al dios del maíz como el axis mundi, el cual toma a menudo la forma del árbol del mundo, con un cocodrilo de cabeza como base y tronco.

Como en el caso de los olmecas, una de las formas más elaboradas pero también más difundidas del trabajo en jade maya fueron las orejeras, las cuales son a menudo demasiado grandes y talladas con tal delgadez como para permitir que la luz pase a través de la piedra semitranslúcida. Uno de los temas esenciales de tales joyas es el de una flor abierta, a menudo con pétalos representados en el interior. Casi invariablemente, una cuenta de jade alargada sale del centro de la orejera.

¿Quieres conocer más sobre el jade? Entonces debes visitar el taller y tienda de Jade Maya, ubicado en la 4a Calle Oriente # 34 en la Antigua Guatemala, o si deseas información, puede comunicarte al teléfono (502) 7931 2400.

Karl Taube. Doctor en antropología. Profesor de antropología en la Universidad de California Riverside.

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