Tala “ilegal” de árboles amenaza los bosques de Guatemala

Tala “ilegal” de árboles amenaza los bosques de Guatemala

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El daño a la naturaleza no se detienen en Guatemala, ya que miles de hectáreas de bosque se pierden al año, por el corte “ilegal” de árboles dejando secuelas imborrables en el medioambiente, ya que con ello, se pone en peligro las fuentes de recarga hídricas, aumenta la temperatura, la erosión, los incendios forestales y amenazando así la fauna y la flora.

La situación es alarmante, ya que los conservacionistas aseguran que la situación está al límite tornándose “catastrófica”.

Francisco Asturias, delegado de la Fundación para la Conservación y Ecodesarrollo (Fundaeco) en Petén, dijo que la conservación de los bosques es responsabilidad de todos, pues de debe tomar en cuenta que dada vez hay menos árboles.

Ya no podemos seguir tocando el bosque, porque estamos terminando con todo. El ser humano no quiere aceptar y quiere seguir pensando que se debe seguir aprovechando el bosque y no es así. No debemos tocar las selvas y los bosques, la tierra no aguanta más”, mencionó Asturias.

Añadió que hace seis meses se presentó un problema en los límites con México: traficantes de maderas preciosas operaban en áreas protegidas del Biotopo Dos Lagunas y Mirador Río Azul, donde talaban de manera ilegal y indiscriminada, pero gracias a la vigilancia de los guardarrecursos a la fecha no se ha registrado el corte de ningún árbol.

Gabriel Valle, conservacionista de la misma organización, dijo que el cambio de uso de suelo es uno de los principales factores de la pérdida de bosques y que en su lugar se construyen carreteras o zonas residenciales, lo cual impacta en las fuentes de recarga hídrica.

Agregó que, además de las talas ilegales, el uso de leña como combustible influye en la pérdida de la masa boscosa de Guatemala, y como ejemplo pone el decomiso de más de 230 metros cúbicos de leña que fue extraída entre el 2015 y 2016 de la Cordillera Alux, unas de las zonas de recarga hídrica más importantes del área metropolitana.

De acuerdo con Valle, la situación no es tan sencilla como parece, pues las talas conllevan una serie de problemas para los seres humanos y los animales que hace del bosque su hábitat.

Afirmó que, cuando se talan los bosques se altera el ciclo hidrológico de la región afectada, pues los suelos se impermeabiliza por la edificación de proyectos habitacionales; además, refirió que la temperatura aumenta se nivel, se incrementan las probabilidades de que haya erosión en temporada de lluvia y la fauna muere o migra hacia otros lugares en busca de refugio y alimento.

Es por eso que Valle hace un llamado a la reflexión para evitar daños en los bosques, los cuales, además, son dañados por los incendios forestales e insta a promover proyectos de conservación y reforestación de zonas devastadas.

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