La historia de un pueblo sin violencia

La historia de un pueblo sin violencia

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San Rafael de las Flores vive en paz

Las estadísticas delincuenciales de San Rafael Las Flores son las más bajas del país

Las estadísticas policiales indican que en 11 meses no ha existido un caso de extorsiones, asaltos a buses y robo de vehículos.

San Rafael Las Flores es un municipio de Santa Rosa, creado por acuerdo gubernativo del 2 marzo 1860, cuando se dividieron las poblaciones ladina e indígena, quedando la segunda en Alzatate, Mataquescuintla, y la primera en San Rafael.
Debido a su origen, los pobladores crecieron siguiendo los patrones propios de los ladinos. Sin mayores ingresos, dado a que su economía se basaba en la agricultura y el comercio de productos agrícolas y artesanales, San Rafael era hasta inicios del siglo XXI, un poblado con calles de tierra y casas de adobe.
Esta situación cambió en los últimos 10 años, con la llegada de minera San Rafael, pues desde su instalación, la faz del poblado y poblaciones vecinas se transformó, pues cuando uno viaja puede notar un simple cambio en la carretera, la cual, de ser una ruta asfaltada con un mantenimiento regular, pasa a ser una en donde los baches no existen.
Del adobe al cemento
La municipalidad de San Rafael Las Flores, para realizar obras de beneficio local, dependía de los aportes del Gobierno por medio de la asignación del Iva-Paz. Hoy la página Web de la comuna local (http://www.munisanrafaellasflores.gob.gt) muestra la diversidad de trabajos que se realizan. Esto es posible porque tienen más fondos, derivados de las regalías, impuestos y aportes directos de la empresa minera local.

“Aquí en el municipio pagaban a 25 quetzales el jornal, en la mina 100 diarios, esto es una bendición”

“Todos tienen un gran odio contra San Rafael porque está siendo bendecido porque la mina vino aquí; aquí en el municipio pagaban a 25 quetzales el jornal, en la mina 100 diarios, esto es una bendición”, dijo una persona en una entrevista realizada por la investigadora Dalila Gaitán Lara, publicada en el sitio web de la Escuela de Historia de la Universidad de San Carlos (http://sitios.usac.edu.gt/revistahistoria/index.php?id=110).
La prosperidad local es producto de varios factores, entre ellos las regalías, pues la primera entrega sumó Q1.5 millones correspondientes a las ventas de los primeros meses de su operación. Pero también suma la capacitación a la comunidad, porque Minera San Rafael hizo una alianza con el Instituto Técnico de Capacitación y Productividad (Intecap), ofrecieron varios cursos y ahora los pobladores pueden aspirar a nuevas oportunidades de trabajo y lograr mejores ingresos.
“Vine a trabajar antes de que estuviera la mina y hoy nuevamente estoy en la comisaría. Este era un pueblo con una que otra casa moderna, hoy es al revés, tiene una que otra casa de adobe”, dijo el jefe de la comisaría local, Julio Hernández.
Un pueblo sin violencia
El comisario Hernández muestra las estadísticas de violencia en el municipio, las que, a noviembre de 2016 cuando se le entrevistó, revelaban que en 11 meses habían muerto tres personas que murieron por hechos violentos: dos en accidentes de tránsito y una acuchillada; no tienen ningún reporte por asesinato con armas de fuego.

Comisario Hernández.

El registro de extorsiones y asaltos a buses, comunes en todo el país, en San Rafael Las Flores las cifras son cero, ni un caso registrado, como tampoco de vehículos robados. En síntesis, son de los datos más positivos que se pueden encontrar en el país y no corresponden a esquema especial de seguridad local.
“Mire, cuando la gente tiene empleo y trabajo, no se mete en problemas. Siempre habrá unas cuantas personas que lo hagan, pero mire nuestras estadísticas. Incluso las protestas, que las hay contra la mina, se manejan por medio del diálogo y se resuelven”, afirmó el comisario.

“Este era un pueblo con una que otra casa moderna, hoy es al revés, tiene una que otra casa de adobe”

Las detenciones, un promedio que no pasa de cinco al mes, se derivan en su mayoría de problemas por escándalos en la vía pública, buena parte por exceso de alcohol, que por hechos delictivos contra el patrimonio o las personas.
Esto es un hecho significativo que muchas organizaciones no estudian o analizan al momento de promover sus críticas en contra de la industria minera, ya que al momento de que estos proyectos se van forzados de una comunidad, esta pierde todos sus beneficios, se estanca el desarrollo y el Estado también pierde, porque luego debe responder por incumplimientos contractuales y debe resarcir a las empresas por sus pérdidas.
San Rafael Las Flores nos muestra hechos innegables, hace 10 años la situación de pobreza y desarrollo no se compara con lo que hoy tiene. Hoteles, restaurantes, pequeños negocios florecientes, drenajes, proyectos de agua potable y empleo bien pagado, circunstancias que lo hacen un pueblo sin violencia.

Las detenciones, un promedio que no pasa de cinco al mes, se derivan en su mayoría de problemas por escándalos en la vía pública, buena parte por exceso de alcohol, que por hechos delictivos contra el patrimonio o las personas.
Esto es un hecho significativo que muchas organizaciones no estudian o analizan al momento de promover sus críticas en contra de la industria minera, ya que al momento de que estos proyectos se van forzados de una comunidad, esta pierde todos sus beneficios, se estanca el desarrollo y el Estado también pierde, porque luego debe responder por incumplimientos contractuales y debe resarcir a las empresas por sus pérdidas.
San Rafael Las Flores nos muestra hechos innegables, hace 10 años la situación de pobreza y desarrollo no se compara con lo que hoy tiene. Hoteles, restaurantes, pequeños negocios florecientes, drenajes, proyectos de agua potable y empleo bien pagado, circunstancias que lo hacen un pueblo sin violencia.