Nicaragua: Minería reduce la pobreza, según estudio

Nicaragua: Minería reduce la pobreza, según estudio

Los hogares donde hay minería tienen un mayor ingreso económico

Compartir

“Si los hogares mineros no se hubieran dedicado a dicha actividad, la incidencia de la pobreza multidimensional hubiese sido mayor en 25 puntos porcentuales”, concluye el informe Impacto Económico y Social de la Minería en Nicaragua, de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides).

El estudio sostiene que las familias en cinco municipios mineros, que formaron parte del estudio,  poseen menores índices de pobreza multidimensional que las de otros cinco municipios no mineros, que también fueron objeto de análisis.

Esos municipios son: Bonanza, La Libertad y Larreynaga (minería metálica); Nindirí y San Rafael del Sur (minería no metálica) y los municipios no mineros son Río Blanco, Camoapa, Telica, Ticuantepe y Tisma.

El índice de pobreza multidimensional mide la pobreza desde las condiciones de las viviendas, los servicios básicos, el ingreso, la educación y el empleo.

Funides realizó una encuesta a 794 personas: 394 trabajadores de mineras metálicas y no metálicas; 350 de municipios donde no existe la actividad minera y 50 mineros artesanales.

Ingresos

Según el estudio, los hogares mineros tienen un mayor ingreso económico promedio (C$29,155 mensualmente) que los no mineros (C$14,312).

“Los hogares del municipio minero de La Libertad son los que presentan un mayor ingreso familiar promedio mensual, el cual asciende a C$37,042. Le siguen Larreynaga (C$32,827), Nindirí (C$28,801), Bonanza (C$27,241) y San Rafael del Sur (C$19,868).

En todos los municipios mineros, con excepción de San Rafael del Sur, los ingresos familiares percibidos son estadísticamente mayores que sus respectivos pares”, afirma el reporte del estudio.

Según Funides, existe una “alta tasa de dependencia” a la minería en los municipios donde prevalece esa actividad, con respecto a los no mineros, donde “el emprendimiento se vuelve una alternativa para diversificar”.

“Los ingresos de las familias mineras, si bien es cierto son mayores que las de las no mineras, dependen de un solo salario. Los hogares no mineros tienen más actividades en negocios propios o negocios de otros tipos, que les permiten diversificar su canasta de ingresos y eso nosotros lo vemos como una tarea a superar en el sentido de que el sector minero puede trabajar en ayudar a la diversificación productiva de las comunidades, para que no dependan solo de ese ingreso y se dediquen a otros negocios”, explicó Juan Sebastián Chamorro, director ejecutivo de Funides.

De acuerdo con el informe, los ingresos percibidos por la actividad minera representan más del 80% del ingreso percibido por los hogares que se dedican a esa actividad.

Sergio Ríos, presidente de la Cámara Minera de Nicaragua (Caminic), señaló que como gremio tienen un programa dirigido a la minería artesanal conocido como “Minería somos todos” y que están impulsando programas de creación de pymes en los municipios de La Libertad y Bonanza, así como negocios en cacao, plantaciones forestales, entre otros.

“Yo creo que lo más importante es que nosotros mismos, y los mismos municipios y trabajadores mineros tomemos en cuenta qué es lo que va a pasar después y cómo podemos ir diversificando para tener otras opciones. Por ejemplo, esos planteles de minería artesanal garantizarán que el día de mañana que no haya minería industrial, los mineros artesanales continúen procesando su mineral y obteniendo su dinero”, aseveró Ríos.

El presidente de Caminic estima que en Nicaragua existen más de 15,000 mineros artesanales.