Vanadio, Cianita y Lepidolita, ¿qué son y para qué sirven?

Vanadio, Cianita y Lepidolita, ¿qué son y para qué sirven?

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Vanadio, para reforzar el acero

Es un metal dúctil, blando y poco abundante. Se encuentra en distintos minerales y se emplea principalmente en aleaciones, de hecho la industria del acero representa alrededor del 90% de la demanda de vanadio.

El acero con vanadio mantiene su dureza a altas temperaturas, por lo que se utiliza en perforadoras, sierras circulares, turbinas de motores y otras partes móviles que generan mucho calor.

Estas propiedades son conocidas desde hace más de un siglo; Henry Ford las aprovechó en 1908 para hacer la carrocería de su Modelo T más fuerte y liviana.

Cianita, para naves espaciales

La cianita es un silicato de aluminio que se presenta en forma de cristales alargados de color azul o, en raras ocasiones, blancos, grises o rosados. Al pulverizarlo se vuelve blanco. Algunas de las rocas que pueden presentar cianita son los gneiss y los esquistos.

Se usa principalmente en productos refractarios y cerámicos, incluyendo porcelana. También en la fabricación de elementos para la electricidad.

Sin embargo, el actual uso de la cianita es como recubrimiento protector en los inyectores de los motores de las naves espaciales.

Lepidolita, fuente de litio

Es un mineral de color lila grisáceo o rosa del grupo de las micas. La lepidolita es una fuente de litio y está asociada con otros minerales productores de litio como espodumena en pegmatitas.

Cuando se descubrió la lepidolita en la década de los 70, se le dio el nombre de lilalita, debido a su color lavanda. Posteriormente los científicos renombraron la piedra como lepidolita, que proviene del Griego lepidos que significa “escala”.

La referencia se debe  a la apariencia escalonada de las hojuelas de litio en el mineral.

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