Una joya en San Valentín ¡Gracias minería!

Una joya en San Valentín ¡Gracias minería!

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Gracias a la minería, joyeros y orfebres pueden desarrollar su trabajo. Los minerales son la esencia misma de esas creaciones que tanto nos hacen suspirar en fechas tan especiales como ésta.

La industria de la joyería depende principalmente de los minerales. Oro, plata, diamantes o rubíes, entre otros, son utilizados por orfebres y joyeros para la producción de sus obras. Su uso, basado en el valor por gramo y la capacidad artística de sus creadores, transforman los minerales más conocidos y utilizados.

También podemos encontrar joyas de cobre, propias de culturas ancestrales junto con todo tipo de pedrería como el ónix, el platino y el jade, por mencionar algunos.

Entre los minerales de interés para la joyería podemos distinguir dos tipos: piedras preciosas y piedras semipreciosas u ornamentales.

• Piedras preciosas: se les llama así a aquellos minerales que destacan por su belleza, especialmente por su brillo, su transparencia y su color, por ser raros o difíciles de encontrar y por su dureza, que los protege de su destrucción.

Existen cuatro piedras preciosas utilizadas en joyas: diamante, esmeralda, rubí y zafiro.

• Piedras semipreciosas: son minerales utilizados también en la fabricación de joyas pero, al ser más abundantes que las piedras preciosas, poseen menos valor.

Entre ellas se encuentran sustancias derivadas del cuarzo, como la amatista, el cuarzo ahumado o el cuarzo rosado, u otros minerales como la turquesa, la turmalina, el granate o el lapislázuli.

Además la plata, el cobre y el oro, desde tiempos muy remotos fueron los principales elementos para la fabricación de monedas. La mayoría de veces se usó mezclada con otros componentes, es decir, en aleaciones.

Gracias minería por permitirnos moldear la belleza de los minerales transformándolos en esos objetos preciosos que tanto nos hacen suspirar con un regalo obtenido en fechas tan especiales como la que se acerca, San Valentín.