¿Por qué fue tan mortífera la erupción del volcán de Fuego?

¿Por qué fue tan mortífera la erupción del volcán de Fuego?

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La naturaleza no da tregua en nuestro país. Un sismo de magnitud 4,9 en la escala de Richter sacudió este lunes la costa sur sin causar víctimas ni daños materiales. En las cercanías del volcán de Fuego la cifra de víctimas sigue en aumento ya que los equipos de rescate esperan encontrar todavía más cuerpos calcinados.

A diferencia de otros tipos de volcanes, que expulsan largas y fluidas columnas de lava, la erupción del volcán de Fuego generó columnas de rocas y gas cuyo flujo puede alcanzar los 100 km/h, explicó el geólogo David Rothery de la Open University de Inglaterra y quien equiparó el tipo de erupción que hoy enfrenta Guatemala con la que en el año 79 d.C. destruyó la ciudad romana de Pompeya.

El experto no se explica por qué, si el volcán estuvo en fase eruptiva desde 2002 y mantuvo actividad continuada desde 2017, no se establecieron rutas de evacuación. También menciona un incidente reciente, cuando el pasado 17 de mayo, un lahar (un flujo fangoso) de 25 metros de largo bajó por la ladera del volcán. Pocos días después, el 19 y 21 de mayo se registraron explosiones y nubes de cenizas volcánicas.

El Instituto Nacional de Sismología y Vulcanología (Insivumeh) indica que la erupción terminó, pero que los lahars todavía representan un peligro. En efecto, cuando la lluvia cae sobre las cenizas frescas, éstas pueden transformarse en un barro denso (como cemento húmedo) y devastar rutas o destruir puentes”, advierte el geólogo.