Minería júnior: la lucha es real, el potencial también

Minería júnior: la lucha es real, el potencial también

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Las mineras júnior continúan lidiando este año, ya que los precios de los metales siguen deprimidos bajo un contexto económico internacional de incertidumbre y conflicto comercial, particularmente entre EE.UU. y China. Los presupuestos internacionales de exploración para metales no ferrosos aumentaron 19% en 2018 a US$10.100 millones en comparación con los US$8.500 millones del año anterior, según S&P Global Market Intelligence.

Se trató del segundo año consecutivo de crecimiento, luego de cuatro años de descensos tras el récord de más de US$20.500 millones de 2012. Sin embargo, el crecimiento del año pasado se debió principalmente a las grandes mineras que predominaron con US$4.970 millones, mientras que el gasto en exploración de las júniors fue de US$3.090 millones. En general, la minería sigue siendo reacia al riesgo y la participación de emprendimientos grassroots en las exploraciones de 2018 cayó a un mínimo histórico de US$3.350 millones, dice S&P en su informe sobre tendencias mundiales sobre exploraciones de 2018.

 

Los factores macroeconómicos negativos contribuyen a la falta de interés por acciones de mineras júnior de alto riesgo. En julio, el FMI redujo las proyecciones de crecimiento del PIB mundial de este año de 3,3% a 3,2% y del año 2020 de 3,6% a 3,5%. Esta revisión a la baja está sujeta a riesgos adicionales como nuevos aranceles entre EE.UU. y China, aranceles que aplica EE.UU. a los vehículos o un brexit sin acuerdo.

El oro cayó de US$1.318/oz en enero de 2018 a US$1.283/oz a fines de ese año. Todos los metales básicos tendieron a la baja durante el año y las caídas de precios fluctúaron entre 6% y 21%. La falta de confianza en el sector de exploración júnior quedó demostrada por una contracción interanual de 40% en los acuerdos de financiamiento en firme, a CA$600.000 (US$450.000) en 2018, la cifra más baja en un decenio.

El aumento de las inversiones pasivas y los sectores alternativos de alto riesgo también motivaron la caída en la inversión minera. En 2018, el número total de compañías de exploración fue un tercio más bajo que el nivel máximo de 2012, ya que los inversionistas dieron preferencia a las mineras más grandes y a segmentos más nuevos como las criptomonedas y el cannabis. “En el segmento de cannabis se destinaron cerca de US$13.800 millones en 2018 y las empresas de cannabis fueron responsables del 60% de todo el volumen transado en la bolsa de Toronto TSX, mientras que el sector minero solo representó el 12% del volumen”, dice el experimentado geólogo Brent Cook, quien también es analista de minería júnior y fundador de Exploration Insights.

En marzo de este año S&P esperaba que la exploración mundial aumentara en 2019 por tercer año consecutivo en 5-10%, pero ese pronóstico ha cambiado desde entonces. “Desde nuestro informe de tendencias mundiales de exploración, modificamos nuestras proyecciones en función de los presupuestos de exploración pronosticados”, dice Kevin Murphy, analista en jefe del equipo de investigación de minería y metales de S&P. “Anteriormente esperábamos un aumento modesto; ahora prevemos que los presupuestos no variarán mayormente o podrían ser marginalmente inferiores a los de 2018”.

Los montos de financiamiento del segundo semestre de 2018 y el 1T19 han sido mucho más bajos que lo recaudado en períodos similares de 2017 o 2016. “El segmento júnior explica parte de la disminución, ya que tiene más dificultades para conseguir fondos”. A causa de la desaceleración de las operaciones de financiamiento, también se reduce el número de proyectos que informan resultados de perforación al declinar la actividad de las júniors.

El pesimismo podría parecer abrumador, pero, como todos saben, la minería es una industria cíclica y los mínimos solo durarán hasta que la inevitable falta de oferta provoque el próximo auge de las exploraciones.

LATINOAMÉRICA

Las mayores reservas mundiales de cobre, litio y plata, así como una gran cantidad de oro se alojan en la región, según estadísticas del Servicio Geológico de Estados Unidos. Los países con mayores reservas son Chile (cobre y litio), Perú (plata, cobre, zinc, níquel y oro), México (oro, zinc, plomo y cobre) y Brasil (mineral de hierro, níquel y estaño).

¿Pero bastan las potenciales recompensas para mantener a los inversionistas interesados en financiar proyectos de exploración en la región?

Agencias