Minerales parte esencial de la nutrición: El hierrro parte II

Minerales parte esencial de la nutrición: El hierrro parte II

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En esta segunda parte, conoceremos la importancia del consumo de hierro para el desarrollo del cuerpo humano.

¿Es suficiente el hierro que consumo?

En los Estados Unidos, la mayoría de las personas consumen suficiente hierro. Sin embargo, ciertos grupos de personas son más propensos que otros a tener dificultades para obtener suficiente hierro:

adolescentes y mujeres con períodos menstruales de sangrado abundante;

mujeres embarazadas y adolescentes;

bebés, en especial si son prematuros o de bajo peso al nacer;

donantes habituales de sangre;

personas con cáncer, trastornos gastrointestinales o insuficiencias cardíacas.

¿Qué pasa si no consumo suficiente hierro?

A corto plazo, el consumo insuficiente de hierro no muestra síntomas evidentes. El cuerpo utiliza el hierro almacenado en los músculos, el hígado, el bazo y la médula ósea. Pero cuando los niveles de hierro almacenados en el cuerpo disminuyen, se produce la anemia por deficiencia de hierro. Los glóbulos rojos se achican y contienen menos hemoglobina. Como resultado, la sangre transporta menos oxígeno de los pulmones al resto del cuerpo.

Los síntomas de anemia por deficiencia de hierro (conocida como “anemia ferropénica”) incluyen el cansancio y la falta de energía, trastornos intestinales, falta de memoria y concentración, y disminución de la habilidad de combatir gérmenes e infecciones o de controlar la temperatura del cuerpo. Los bebés y los niños con anemia ferropénica pueden desarrollar dificultades de aprendizaje.

¿Cuáles son algunos de los efectos del hierro en la salud?

Los científicos estudian el hierro para determinar cómo afecta a la salud. La función más importante del hierro es la prevención de la anemia ferropénica y los problemas que esta causa.

Mujeres embarazadas

Durante el embarazo, aumenta la cantidad de sangre en el cuerpo de la mujer, lo cual significa que necesita más hierro para ella y el bebé en crecimiento. La insuficiencia de hierro durante el embarazo aumenta el riesgo de anemia ferropénica y el riesgo de que el bebé tenga bajo peso al nacer, nazca prematuramente y tenga bajos niveles de hierro. El consumo de muy poco hierro durante el embarazo también puede dañar el desarrollo cerebral del bebé.

Las mujeres embarazadas o que amamantan deben tomar un suplemento de hierro según la recomendación de su obstetra o el profesional médico que la atienda.

Bebés y niños hasta los 2 años

La anemia ferropénica infantil puede causar retrasos en el desarrollo psicológico, aislamiento social, y disminución de la capacidad de prestar atención. Entre los 6 y 9 meses, los bebés nacidos a término podrían tener carencia de hierro a menos que consuman alimentos sólidos fortificados con hierro o leche artificial fortificada con hierro.

Anemia a causa de enfermedad crónica

Algunas enfermedades crónicas como la artritis reumatoidea, la enfermedad inflamatoria intestinal y algunos tipos de cáncer pueden interferir con la capacidad del utilizar el hierro almacenado en el cuerpo. Consumir más hierro de alimentos o suplementos no suele reducir la anemia a causa de enfermedades crónicas porque el hierro es desviado del flujo sanguíneo hacia los sitios de almacenamiento. La terapia principal para la anemia a causa de enfermedad crónica es el tratamiento de la enfermedad causante.