Minera San Rafael estabilizó la producción de minerales metálicos

Minera San Rafael estabilizó la producción de minerales metálicos

La meta de crecimiento económico podría no alcanzarse

Compartir

Las condiciones naturales de Guatemala hacen que el territorio sea una pila de minerales, cuya explotación representa una importante fuente de riqueza y una oportunidad para el desarrollo técnico, económico y social de los guatemaltecos.

La producción nacional de minerales metálicos, con solo tres minas operando, significó en el año 2015 la cifra de casi seis millardos: 5,941.1 millones de quetzales.

Esta fue levemente menor a la de 2014, cuando se alcanzaron los Q5,956.4 millones, una disminución del 0.3 %, equivalente a Q 15.3 millones según datos del Ministerio de Energía y Minas (MEM).

La pequeña baja tiene su explicación en el final de operaciones de la mina Maelín I, debido a la disminución natural del yacimiento de San Miguel Ixtahuacán, San Marcos.

Sin embargo, esta baja y final de operaciones de una de las dos minas, se vio compensada por el crecimiento de la mina El Escobal, de la Minera San Rafael, en San Rafael Las Flores, Santa Rosa, considerada la tercera mina de plata del mundo.

La producción de minerales metálicos mostró un crecimiento acelerado en Guatemala a partir del año 2005, cuando inició operaciones la mina Marlin I, y siguió en crecimiento hasta 2011, cuando la mina hizo su mayor esfuerzo de producción, debido a los altos precios del oro, alcanzando su máximo.

Cuando en 2012 se agotó el mineral en el área del Tajo, la operación de superficie a cielo abierto, Marlin I sólo se continuó con la explotación subterránea, la cual en términos generales es más difícil y menos productiva.

Sin embargo, en 2013 la producción de El Escobal contribuyó a estabilizar la producción de minerales metálicos y por ello la disminución no fue drástica.

Esto es lo que significa la minería metálica para el país, con solo tres proyectos funcionando en una ínfima parte del territorio nacional, el cual podría ser explotado en mayor cantidad y con ello, alcanzar mejor desarrollo en las áreas aledañas, como hoy se ve en San Rafael Las Flores, por poner un ejemplo.

Pero la realidad es otra, derivada del cierre del proyecto minero El Escobal, cuyas operaciones fueron detenidas por un amparo provisiona emitido por la Corte Suprema Justicia, cuyos resultados han sido negativos para la economía nacional.

La meta de crecimiento está en peligro pues el Estado dejará de percibir una buena suma de impuestos y regalías.

Sergio Recinos, presidente del Banco de Guatemala (Banguat), estimó que esto provocaá una desaceleración en el crecimiento económico previsto estimado en un aumento del Producto Interno Bruto (PIB) en hasta 3.8% para 2017.

Actualmente el ritmo de crecimiento está por un 3.3% y se prevé que podría bajar a un 2.8%, a consecuencia del cierre de la mina explicó Recinos.