La industria nacional, otro de los sectores afectados por el COVID-19

La industria nacional, otro de los sectores afectados por el COVID-19

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Desde marzo pasado, las autoridades de gobierno paralizaron la mayor parte del sector productivo del país. Aunque el sector industrial sigue operando, no es ajeno al impacto económico que representa la vigencia de un estado de emergencia.

El incremento en el número de contagios por covid-19 superó ya los 300 en un solo día. Ante ello, el presidente Alejandro Giammatei, planteó la posibilidad de ordenar el cierre total del país. “Si los casos siguen en aumento, nos vamos a ver en la necesidad de cerrar el país por 15 días, incluyendo la industria. Aseguró el gobernante en cadena nacional.

Tres días después el mandatario se retractó de sus declaraciones, afirmando que “No era inminente el cierre como algunos medios lo trataron de decir”. “Si yo voy a cerrar el país 15 días, lo diría, pero no es cierto”. Enfatizó.

En sus primeras declaraciones, Giammattei hizo énfasis en el sector industrial que sigue operando, pues la mayor parte de su producción es considerada de uso esencial, por lo que un eventual cese extendido de operaciones, equivaldría a desabastecimiento para la cadena productiva del país.

Organismos financieros internacionales como el Banco Mundial (BM) o el Fondo Monetario Internacional (FMI), colocan al sector de minas y canteras como uno de los más afectados por la pandemia, tomando en cuenta que se trata de uno de los mayores productores de materia prima en el mundo.

En Guatemala, la situación para este sector no es fácil. Debido a la desinformación durante la primera etapa del estado de emergencia, en algunos casos se restringió el trabajo de plantas productoras, poniendo en riesgo el suministro de insumos.

Ubicada en Morazán, El Progreso, Cantera Corona afrontó problemas durante la primera parte del estado de emergencia. Ello debido a que las autoridades municipales locales, dispusieron restringir las actividades de todo tipo, incluyendo las de la planta de producción.

Se obtuvo el permiso correspondiente en el Ministerio de Economía (Mineco), sin embargo, no se pudo reanudar labores hasta que se explicó el alcance de las restricciones a las autoridades locales, según indicaron personeros de la compañía.

Tenemos un equipo de trabajo conformado por 30 personas en el sector operativo y 10 en administración, hasta el momento hemos logrado mantener sus puestos de trabajo, pero con la situación actual del país y un eventual cierre del país por dos semanas, nuestro futuro es incierto. ”, aseguran.

El cierre extendido del país, representaría el cierre de operaciones para empresas del sector industria.

Industrias en riesgo

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), asegura que derivado de la pandemia, “cada día, las personas pierden sus trabajos e ingresos, sin forma de saber cuándo volverá a la normalidad. La Organización Internacional del Trabajo estima que se podrían perder 25 millones de empleos”.

Para el presidente del CACIF, Neil Leporowski, la respuesta del gobierno a la crisis económica no ha sido “operativa y en Guatemala, las empresas comenzaron a despedir por ese motivo”.

En abril pasado, un promedio de 15 mil empresas, dejaron de cotizar al Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS). Algunas optaron por el cierre, mientras que otras ordenaron un cese temporal de operaciones. El sector industrial, no es ajeno a este fenómeno.

Con su sala de ventas ubicada en la Antigua Guatemala, Jade Maya optó por el cierre temporal. Ante las restricciones al turismo y a la movilidad, optaron por el teletrabajo y las ventas en línea. Sin embargo, esta modalidad no es suficiente para mantener a flote el negocio. Al cierre de la sala de ventas, se sumó el cese de operaciones en su planta de materia prima.

Raquel Pérez, gerente de mercadeo, asegura que una de sus primeras acciones fue acogerse al Fondo de Protección del Empleo, y con ello garantizar que su personal conformado por 125 colaboradores, pueda recibir los Q75 quetzales diarios, establecidos en ley.

La situación actual nos ha afectado bastante. El cierre extendido del país seria catastrófico para nuesta empresa, ya que estamos casi al punto de declarar la quiebra de las operación de la empresa, un cierre seria fatal. Las responsabilidades de pagos no se detienen, los impuestos, rentas, teléfonos, luz continúan mes a mes”. Afirma.

Grupo Vical S.A, dedicado a la fabricación de envases de vidrio para el sector de alimentos y medicinas, también se vio afectado por la confusión que creo entre dependencias gubernamentales la disposición del cese de labores en el sector productivo.

Las operaciones en planta se mantienen siguiendo estrictos protocolos de seguridad e higiene. Implementaron el teletrabajo y las citas remotas con clientes. Aunque mantienen activa su planta de producción, el impacto económico es grande. Asegura el gerente general de la compañía Renato Vanegas. Para ellos, pensar en un cese extendido de operaciones, representa riesgo como proveedores y también para sus clientes.

Nosotros no tenemos suficiente inventario de combustible e insumos de planta. Sería complicado mantener los precios y costos para un período de 15 días. De darse un caso así, muchos de nuestros clientes corren el riesgo de desaparecer.” Añadió, que el 90 % de su producción es para el mercado nacional, el 10 % restante esta destinado para el mercado extranjero.

La salud es prioridad

Para el Doctor Edwin Asturias, Director Ejecutivo de la Coprecovid, “junio será un mes crítico para el país”.

En un intento por mitigar los efectos del coronavirus, el gobierno creó la Comisión Presidencial de Atención a la Emergencia Covid-19 (Coprecovid). Dicha instancia estará bajo el mando del Ministro de Salud, Hugo Monroy y será dirigida por el reconocido epidemiólogo guatemalteco Edwin Asturias.

No tenemos mucho personal para atender, esto será difícil de manejar si esto se nos va de las manos. Las estrategias de mitigación son importantes en este momento, tratar de que la población no se contagie”. Aseguró Asturias, agregando que “junio será un mes crítico para el país”, pues incrementarán los casos de contagio, por lo que recomendó a la población mantener el distanciamiento social.

Estas previsiones son compartidas por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), pues según su directora, Carissa F. Ettiene, “en Guatemala la cantidad de contagios está ocurriendo ya a los niveles más altos desde que comenzó la pandemia”. Agregó que en Guatemala, México y El Salvador la pandemia sigue en una fase creciente de contagios.

Pandemia vrs Economía

Desde el inicio de la emergencia, el gobierno estableció medidas económicas para apoyar a la población, como la entrega de un bono de mil quetzales para vendedores informales y el bono familiar otorgado a usuarios, cuyo consumo de energía eléctrica sea menor a los 200 kilovatios hora al mes. A ello se suman programas como el Fondo de Protección de Empleo y el Fondo de Crédito para Capital de Trabajo des tinado a la micro, mediana y pequeña empresa.

A criterio del vicepresidente Eduardo Castillo, “la inyección de los fondos provenientes de la ampliación presupuestaria permitirá reactivar la economía e impulsará los ingresos tributarios”. Pese a ello, la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), considera que al finalizar mayo se tendrá un panorama certero sobre la economía nacional y los ingresos tributarios.

En su discurso el presidente Giammattei, se ha mantenido constante en su apuesta por mantener las restricciones vigentes, e intentar mantener la economía a flote con los programas económicos gubernamentales de ayuda. En contraparte, aseguró que hay un plan de apertura por fases que depende, del descenso sostenido por 10 días del número de infecciones por coronavirus.

La propuesta de reactivación económica del gobierno, a implementar al registrarse una disminución en casos de contagio, establece tres fases que son:

Fases 1: Establece reducir en una hora la restricción de movilidad, es decir, que fuera la fase de libre locomoción de 5 a 18 horas.

Fase 2: Propone ampliar la locomoción de 5 a las 20 horas, e incorporar otras actividades que podrían tener permiso de operar.

Fase 3: Denominada como “la nueva normalidad” levantaría completamente la restricción de locomoción en una primera etapa y abriría el resto de los comercios y servicios de forma escalonada hasta llegar al transporte público.

Disminuyen los ingresos por divisas

Los ingresos por divisas especialmente por concepto de remesas, han venido a la baja desde marzo pasado, según el Banguat.

Para esta semana el Banguat anunció que la tasa de interés líder se mantiene al 2%, tomando en cuenta el comportamiento de la economía internacional y sus efectos ante la pandemia. Aunque a nivel interno, indicadores a corto plazo reflejan ya, el impacto negativo de la propagación del covid-19.

La banca central también registra un descenso en el Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE), que incluye divisas que ingresan al país, producto de las remesas familiares y las exportaciones e importaciones. A ello se suman actividades de la industria manufacturera, enseñanza, comida, alojamiento, comercio y construcción entre otros.

Al pasado 21 de mayo las remesas sumaron US$3.6 millardos, equivalente a una caída del 1.7 por ciento interanual, que se estima llegue a 9 por ciento para este año. En el caso de las exportaciones en marzo pasado, sumaron US$3 millardos y un crecimiento de 8.5 por ciento, que este año podrían caer hasta 9.5 por ciento.

Según el presidente de la banca central Sergio Recinos, las previsiones del FMI, estiman una recaída del 3 por ciento en la economía internacional. En el caso de Guatemala, asegura que las medidas económicas impulsadas por el gobierno para apoyar las economía tengan resultados favorables.

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