Inversiones caen notablemente ante la falta de certeza jurídica

Inversiones caen notablemente ante la falta de certeza jurídica

El 44 por ciento de los empresarios respondió que la inversión cayó en el tercer trimestre de 2017.

Compartir

La falta de certeza jurídica y la crisis que atravesó el Estado el pasado mes de septiembre, son los factores que incidieron en la  caída de  los indicadores de ventas e inversión, según el Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (Cacif).

Los empresarios coincidieron en base a la percepción sobre perspectivas empresariales del tercer trimestre 2017, que hubo caídas considerables reflejandas en ventas e inversión.

El documento revela que el 43% de los empresarios consideran que las inversiones se vieron contraídas en el tercer trimestre del año y el 44% de los entrevistados comentaron que las ventas bajaron, en comparación al  periodo del año pasado  que fue de 14%.

 La falta de certeza  la amenaza  constante

En varias ocasiones el Cacif   ha hecho el llamado para que  se restablezca la  certeza jurídica,   ya que la  misma  ha acarreado una serie de consecuencias negativas como la falta de inversiones, empleos, crecimiento, y un estancamiento en la economía de los guatemaltecos.

Los países compiten a nivel internacional por atraer cada vez más inversión extranjera directa que les permita crear oportunidades de empleos formales y generar impuestos para el desarrollo social.

En el caso de Guatemala, en los últimos años ha existido una tendencia cada vez más  fuerte de resoluciones contradictorias en  casos judiciales, que están limitando la atracción de nuevas inversiones y ubicando al país en la lista de países no recomendables para los capitales extranjeros.

El caso más evidente, es el que mantiene suspendidas las labores en el proyecto minero El Escobal, generando pérdidas superiores a los Q790 millones de quetzales, por concepto de impuestos y regalías. Situación que ha quedado evidenciada en un notable déficit de ingresos a las arcas estatales, confirmado por el propio Superintendente de Administración Tributaria, Juan Solorzáno Foppa.