Hielo inflamable, la extraña sustancia que pudiera representar la energía del futuro

Hielo inflamable, la extraña sustancia que pudiera representar la energía del futuro

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Aunque continúa generando controversia, el llamado hielo inflamable extraído del fondo marino podría convertirse en la gran fuente de energía del futuro. Este material ha sido estudiado en varios países durante décadas. Combina moléculas de agua y gas natural y se puede encontrar en las profundidades marinas y el permafrost, como la tundra.

China ha estado desarrollando la tecnología durante décadas con el fin de obtener este recurso, logrando una extracción exitosa en 2017, realizada en el mar del sur de China, cerca de Hong Kong, a una profundidad de 1.266 metros. Los medios locales informaron que el país extrajo 8.350 metros cúbicos por día durante ocho días consecutivos. Este es solo el primer paso de lo que podría convertirse en la próxima revolución energética.

Las autoridades chinas estiman que sus reservas de hielo combustible podrían equivaler a alrededor de 80.000 toneladas de petróleo, suficiente para satisfacer las necesidades energéticas del país durante más de dos décadas. El hielo inflamable se descubrió en la antigua Unión Soviética en la década de 1960.

Esta fuente de energía parece ser hielo, pero cuando se derrite y se despresuriza, genera agua y gas natural. Se produce por las excreciones de bacterias que viven en ambientes tan duros como las profundidades abismales o el permafrost.

Existen diferentes tipos de hielo combustible, pero el que China logró extraer es el hidrato de metano. Esta estructura es estable a muy bajas temperaturas y a muy alta presión. Un metro cúbico equivale a 164 metros cúbicos de gas natural. Praven Linga, profesor de Ingeniería Química y Bio Moléculas de la Universidad de Singapur, dijo a la red británica BBC: “parece cristales de hielo, pero en una inspección más cercana, a nivel molecular, puedes ver las moléculas de metano atrapadas dentro de las moléculas de agua”.

China y Japón, dos países con alto consumo de energía y pocos campos de hidrocarburos, han sido los más interesados en desarrollar un posible uso comercial para esta fuente de energía. Otros países que lideran las exploraciones son India y Corea del Sur, que también carecen de reservas de petróleo propias. Si bien los EE. UU. y Canadá también están activos en este sentido, el foco de su investigación ha sido los hidratos de metano bajo el permafrost en el norte de Alaska y Canadá.

Posibles consecuencias

La comunidad internacional ha expresado muchas dudas e inquietudes con respecto al posible daño ambiental causado por esta extracción. La controversia en torno al tema es similar a la causada por la técnica de fracking para la extracción de petróleo y gas. El problema radica en el hecho de que el metano es altamente explosivo y, por lo tanto, su extracción podría conllevar un gran riesgo.

El peligro potencial es que el metano se filtre, lo que podría traer serias consecuencias para el calentamiento global dado que este gas tiene un impacto potencial mucho mayor en el cambio climático que el dióxido de carbono.

A pesar de todo esto, China argumenta que este método de generación de energía produce un 20 por ciento menos de emisiones que el petróleo y un 40 por ciento menos que el carbón, que sigue siendo el más utilizado en el sector energético del país. “Es una fuente de energía limpia que se puede encontrar en grandes cantidades. Si China encuentra una manera de usarlo, podría contribuir mucho, aunque el problema es desarrollar la tecnología necesaria”, alega el experto Lin Boqiang, director del centro de economía energética de la Universidad de Xiamen.

Podría haber suficientes reservas para garantizar mil años de consumo de energía en todo el mundo, un esfuerzo que puede tardar entre 10 y 30 años en alcanzar, según el gigante chino. Esto se debe al hecho de que hay grandes depósitos de hielo combustible en todo el planeta, como el enorme depósito que se extiende a lo largo de 8,000 kilómetros en el fondo del Océano Pacífico, entre América Central y Hawai.

Retos que se han afrontado hasta el momento 

Debido al fuerte potencial que tiene, muchos se han planteado varios retos para emplear el hielo inflamable, a continuación, se señalan los que que han resaltado:

Combustible: en 1960, los soviéticos plantearon al hidrato de metano como una posible fuente de energía al descubrir el primer depósito en el permafrost siberiano. Actualmente, diversos programas de investigación y empresas de varios países, están compitiendo para extraer esta sustancia y usar el metano que contiene como combustible. Se plantea que la extracción se realice a fines de la próxima década. Este proyecto es considerado viable en países relativamente ricos y con pocas fuentes de combustible propias.

Recurso natural: se estima que estos cristales de hielo acumulan más energía que todas las reservas mundiales de carbono orgánico juntas, por lo que se le ha llamado el recurso de gas natural más grande del planeta. Sin embargo, estos depósito de metano son muy frágiles y el gas que desprenden calienta la atmósfera.

La extracción: el hidrato de metano se encuentra en el lecho marino y en el permafrost, no obstante, no es difícil de encontrar, debido a que suelen dejar rastros que pueden ser detectados por los buques de investigación. El problema es capturar ese gas y traerlo a la superficie, eso significa que la extracción es cara y nada fácil, al menos, por el momento. Las esperanzas no están perdidas, debido a que existen otras maneras de extraer y aprovechar el metano. Expertos indican que eso podría lograrse forzando la liberación del metano de los depósitos en el fondo marino.

La controversia

Científicos creen que los depósitos de hidrato de metano se convertirán en recursos muy valiosos conforme se agote otros combustibles fósiles, sin embargo, algunos expertos señalan que las técnicas de extracción podrían desestabilizar el fondo oceánico cerca de los límites de las placas tectónicas. El hielo inflamable puede ser frágil y si se desbarata durante la perforación puede liberar metano en el océano. Algunos temen que esto pueda desatar un tsunami y que aumentará los gases de efecto invernadero en la atmósfera.

Dada la dificultad de recuperar el gas de las reservas de hidrato de metano y las preocupaciones en torno a la extracción, el riesgo es alto para que una nación invierta en esta tecnología. Como recuso económico es fácil ver el atractivo del hidrato de metano, pero es otra fuente de gas natural.

En este contexto, los hidratos de metano si van a desempeñar un papel en el futuro energético de Japón, probablemente se utilice como combustible puente en la transición hacia las energías renovables. El gobierno japonés espera comenzar proyectos comerciales que exploren el hidrato de metano entre el 2023 y 2027, según su último plan estratégico de energía.