El grafeno, el material del futuro que se acerca al mercado

El grafeno, el material del futuro que se acerca al mercado

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Desde que en el 2004 los investigadores Andre Geim y Konstantin Novoselov consiguieran aislar el grafeno, este material bidimensional que les hiciera ganar en el 2010 el premio Nobel de Física, las expectativas de su utilización fueron altas; sin embargo, hemos tenido que esperar por esos grandes resultados aplicables a la vida cotidiana.

El grafeno está hecho de carbono, igual que el diamante o el grafito de los lápices, pero sus átomos están distribuidos en una capa de dos dimensiones, formando un patrón hexagonal. Su singular estructura lo hace uno de los materiales más resistentes del mundo y a la vez es extremadamente flexible, se trata de un excelente conductor del calor y la electricidad y es compatible con los tejidos biológicos.

Sus propiedades lo han hecho prometedor para aplicaciones desde la electrónica hasta la biomedicina, pero 15 años después, ¿qué ha pasado con el grafeno?

Hablar sobre las esperanzas de este material es lo que reunió a más de 600 expertos de 43 países en San Sebastián, municipio de España, durante la Graphene Week del 10 al 14 de septiembre.

Konstantin Novoselov, quien también es figura líder del Graphene Flagship, la mayor iniciativa de investigación que une a más de 150 investigadores y empresas y está encargada de llevar el grafeno de los laboratorios al mercado con un presupuesto de 1,000 millones de euros, dijo a través de La Vanguardia online, “no creo que un buen día nos despertemos y de pronto esté en todas partes, el grafeno irá entrando en nuestras vidas gradualmente, en muchas tecnologías diferentes, como ocurrió con el plástico. Hubo un tiempo en el que vivíamos sin plástico y ahora está en todos lados. Es difícil decir cómo ha cambiado nuestras vidas, pero es crucial para muchas tecnologías. Creo que con el grafeno ocurrirá algo similar”.

Sobre los últimos años de investigación, explicó que el grafeno ha ganado espacios en las tecnologías de las telecomunicaciones, actualmente, a través de la iniciativa en la que él colabora junto con Ericsson y varias universidades, se buscan sensores fotónicos hechos con este material, esto podría ayudar a alcanzar la meta de la red de telefonía móvil 5G, que está previsto que permita transmitir una cantidad de datos equivalente a unas 25 películas por segundo. (El Economista)