Drones: la rapidez, exactitud y calidad que necesita la minería

Drones: la rapidez, exactitud y calidad que necesita la minería

Compartir

Los drones se han incorporado desde hace ya algunos años en distintas disciplinas profesionales, convirtiéndose en una potente herramienta de trabajo, y el mundo de la minería y las canteras no es una excepción.

Muchas de las empresas del sector han descubierto el potencial de los drones para la obtención de información más precisa que la que se consigue con métodos convencionales y de manera tremendamente ágil. Además, el coste final de la operación también es inferior.

Primero, las empresas deben estar bien equipadas, tener profesionales y contar con la experiencia necesaria para llevar a cabo una toma de imágenes bien planificada, que garantice la buena ejecución de las siguientes operaciones y, por tanto, conseguir un buen producto final.

Una operadora bien equipada contará con drones multirrotor y de ala fija, lo que garantizará poder cubrir cualquier tipo de terreno, de prácticamente cualquier extensión. La óptica utilizada es vital. Cuanta mayor sea la calidad del sensor, mejores serán los resultados obtenidos.

Tan importante como realizar un vuelo impecable, es el software utilizado para el procesado e interpretación de las imágenes recogidas. El conjunto de ambas cosas es lo que al cliente le proporcionará lo más valioso: Información con precisión centimétrica, de calidad, de forma rápida y económica.

Trabajos de topografía, mediciones de acopios y cálculo de volúmenes…son algunos de los procesos en los que un dron puede intervenir de manera eficaz

En trabajos de topografía realizados con la técnica tradicional, el profesional va marcando puntos relevantes a una distancia aleatoria. Lo habitual es hacer un punto cada 25 metros. El software que se utiliza en estos procesos supone que todo es recto entre punto y punto.

Con los drones este error desaparece ya que considera un punto cada 2-3 cm dependiendo de la resolución. De esta forma los errores son inferiores al 0,5%, lo que hace que sean desestimados.

En este sentido también hemos de resaltar la cantidad de superficie que es posible estudiar en un día: mientras que con técnicas tradicionales de topografía la superficie a supervisar en una jornada oscila entre 150-200 Ha., utilizando drones podríamos alcanzar las 1.000-1.300Ha en un solo día.

Otra ventaja sin duda destacable es el plazo de entrega de informes. A modo de ejemplo, en una cantera con unas dimensiones entre 50-80 Ha., desde que se comienza el vuelo hasta que se entregan resultados, no suelen pasar más de 24-48 horas.

Con esta técnica es posible entregar al cliente ortofotos, nubes de puntos y reconstrucciones 3D, con los que podrá calcular volúmenes de acopios, pendientes, generar perfiles, realizar el seguimiento de sus trabajos, monitorizar equipamientos… todo lo que al fin y al cabo necesita para la perfecta ejecución de su proyecto de minería, topografía u obra civil.

Tal vez le interese leer…

Desarrollan drones que monitorean contaminación de la minería ilegal