Claves para entender qué ocurre en el Volcán de Fuego y en...

Claves para entender qué ocurre en el Volcán de Fuego y en el Kilauea

Compartir

Alberto Arego Pulido, El País, España

La violenta erupción del Volcán de Fuego en Guatemala el pasado domingo, que ha causado al menos la muerte de 75 personas y la evacuación de miles más, ha coincidido con la intensa actividad que viene registrando desde el 3 de mayo el volcán Kilauea en Hawái. Sin embargo, según especialistas del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), los dos fenómenos no tienen relación alguna. Explican que es habitual que distintas actividades volcánicas coincidan en el tiempo. “Esto es porque hay más de 1500 volcanes activos en el mundo y la geodinámica terrestre no cesa”, apunta Joan Martí, profesor de investigación del CSIC y jefe del Grupo de Volcanología de Barcelona. En cualquier caso, es difícil preverlas, coinciden los especialistas consultados.

“Las actividades de ambos volcanes son independientes y corresponden a procesos tectónicos distintos. Esto implica que no están relacionadas, a priori. Una relación genética entre ambas sería un fenómeno geológico a una escala enorme”, detalla Raúl Pérez López, científico titular y geólogo del Área de Riesgos Geológicos del IGME. Según Joan Martí, “las erupciones efusivas como la de Hawái tienen una duración mucho más larga (de semanas a meses o incluso años) que las explosivas (de pocos días a pocas semanas), como es el caso del volcán de El Fuego en Guatemala”.

La lava se nos venía encima”

Según los datos facilitados por el Instituto Smithsonian de EE UU, en su programa de Vulcanismo Global, solamente durante el año 2017 el Volcán de Fuego tuvo 12 procesos eruptivos con flujos de lava y piroclásticos. “El Fuego lleva estando en erupción unos 16 años, desde 2002, con una fuerte actividad durante los últimos tres años”, apunta Raúl Pérez López, científico titular y geólogo del Área de Riesgos Geológicos del IGME. “Lo que pasa es que ahora se ha recrudecido con consecuencias fatales para las localidades cercanas”, añade.

En cuanto al Kilauea, señala el especialista del IGME, ha entrado en erupción unas 54 veces durante el siglo XX y XXI, y está “científicamente” en erupción desde 1982. El archipiélago de Hawái corresponde a lo que los geólogos denominan como hot spot o punto caliente. Se trata de erupciones efusivas de magmas poco evolucionados y muy calientes y fluidos, especifica Martí. “Esto genera lavas que pueden presentar distribuciones superficiales importantes y recorrer distancias de varias decenas de kilómetros”, expone Martí. La erupción del volcán de Fuego sin embargo es de tipo explosivo. “Son magmas más evolucionados, muy ricos en gases, y más fríos y viscosos que en el caso de Hawái”, añade el experto del CSIC. De hecho, el volcán de Guatemala está ubicado en el Cinturón de Fuego del Pacífico, un área con una intensa actividad.

Volcanes activos

Además de estos dos volcanes, ahora mismo están en actividad eruptiva más de 10 en todo el mundo. Entre ellos el Merapi, el Dukono y el Agung en Indonesia, el Pitón de la Fournaise en la Isla de Reunión, cerca de Madagascar, el Sakurajima en Japón, el Ambae en Vanuatu, el Langila en Papúa Nueva Guinea, el Mayón en Filipinas, el Reventador en Ecuador y el Sabancaya en Perú. “La actividad es variada, aunque la mayoría son nubes de cenizas que no tienen alto impacto en la población y que por tanto tienen menos divulgación en los medios”, especifica la jefa de la Unidad de Las Palmas de Gran Canaria del IGME, Inés Galindo Jiménez.

Como alertar a la población

“Las erupciones volcánicas se intentan pronosticar con antelación suficiente como para alertar y proteger a la población y los bienes, pero el tiempo con el que avisan los volcanes a veces no es suficiente”, explica la jefa de la Unidad de Las Palmas de Gran Canaria del IGME. “Hay organismos que se encargan de hacer el seguimiento de la actividad volcánica [como el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrografía en Guatemala con El Fuego] y que en función de las señales —sísmicas, geoquímicas, deformación, etc.— que registren y del conocimiento previo del volcán dan un pronóstico de la evolución de la erupción”.

La mayoría de los volcanes actualmente activos están en el Cinturón de Fuego del Pacífico, “en el que se concentran varias de las zonas de subducción [donde coinciden las placas tectónicas] más importantes del planeta, y en las que se localiza una intensa actividad sísmica y volcánica”, especifica Galindo. De hecho, en Guatemala también acaba de registrarse un terremoto de magnitud 5,2 debido a la erupción. “En 1773, la que era entonces capital guatemalteca, Antigua, fue devastada por un terremoto estimado de magnitud superior a 7 grados, lo que obligó a cambiar la ubicación de la capital a la ciudad de Asunción, la actual Ciudad de Guatemala”, recuerda Pérez.

El experto del IGME insiste en que todo el Cinturón del Pacífico está lleno de volcanes muy activos y de gran poder destructivo desde Norte América hasta Chile por la subducción, o sea, la coincidencia de distintas placas tectónicas. “Si me pregunta cuál va a ser el siguiente, no sabría decirle, candidatos hay muchos. Por suerte, no entran todos en erupción a la vez”, recalca.