$ 1.300 millones dejaría la gran minería al 2022 en Ecuador

$ 1.300 millones dejaría la gran minería al 2022 en Ecuador

Compartir

Son cinco los megaproyectos con los que Ecuador entrará al mercado minero industrial. El anterior y el actual gobierno los consideran estratégicos.

Mirador y Fruta del Norte, en Zamora Chinchipe, y Río Blanco, en Azuay, están en fase de construcción de minas. En Loma Larga, también en Azuay, se terminó la exploración avanzada y está en etapa de evaluación financiera. En cambio, en San Carlos de Panantza (Morona Santiago) las actividades están suspendidas por varios conflictos sociales.

La inversión de todos ellos sumaría $ 6.808 millones y actualmente 4.911 personas trabajan directamente en la construcción de estas obras, según el Ministerio de Minería.

En el proyecto Río Blanco, ubicado entre las parroquias cuencanas de Molleturo y Chaucha, se estima producir anualmente 330 toneladas de minerales, principalmente de oro, según el Gobierno.

La construcción de la mina ha generado diversas protestas como la del pasado 8 de mayo, que dejó daños materiales en el campamento luego de un enfrentamiento entre comuneros, ambientalistas y policías.

La ministra encargada de Minería, Rebeca Illescas, indica que este tipo de hechos provoca incertidumbre en los inversionistas.

No podemos tolerar ningún tipo de violencia, (…) no podemos permitir estos actos violentos y agresiones a la propiedad pública, privada y mucho peor agredir a trabajadores y comunidades”, señala.

Debido a este conflicto empresas como Ecuacorriente S.A. (ECSA), concesionaria china del proyecto Mirador, en la localidad de Tundayme, en la provincia de Zamora, han reforzado sus controles de seguridad dentro y fuera del campamento, según su gerente de servicios comunitarios, Jun Zhu.

El manejo e impacto ambiental de Mirador también ha recibido críticas. Ecologistas aseguran que la empresa china ha contaminado los ríos Tuntaim y Kiim. Luis Sánchez, vicepresidente de la Comunidad Amazónica de Acción Social Cordillera del Cóndor Mirador (Cascomi), sostiene que los afluentes están llenos de sedimentos arrojados por ECSA de forma directa al momento de realizar movimientos de tierra al construir la mina.

Desde el 2013 hemos venido denunciando la apertura de caminos, tala de bosque, trochas y la contaminación del agua. Ya no hay peces”, señala.

El pasado 7 de marzo, el Ministerio del Ambiente (MAE) ordenó la suspensión del 40 % de las obras de construcción dentro del proyecto.

Según Elizabeth Pauta, directora provincial de Ambiente de Zamora, la sanción se determinó con base en informes técnicos levantados en varias visitas a la obra. “Identificamos manejo inadecuado de combustibles, desechos sólidos orgánicos e inorgánicos y líquidos, aperturas de vías”, dice.

El estudio del MAE sostiene, además, que se realizó la construcción de escombreras, sin contar con los respectivos permisos ambientales, es decir, no se presentaron diseños técnicos ni contaban con medidas preventivas, correctivas y de mitigación para posibles impactos ambientales conforme lo estable la normativa. (El Universo, Ecuador)